Bambalinas con
mierda de puerco 

by Raquel Díaz 


Img: #metoo

Como quien se quita las pelusillas del ombligo después de haberse quitado el jersey y haber olvidado poner la camiseta interior, con ese mismo gesto entre condescendencia y asco, el mundo de la moda se expulsa a todes aquelles que no encajan en sus patrones.

Es fácil poder ocultar entre el arte, las sombras del abuso y la ridiculización firmándolo como fotografía transgresora simulando comportamientos coercitivos, ¿o no? Supongo que sería lo que pensarían Bruce Weber, Terry Richardson y Mario Testino cuando se bastaban de su poder en las sesiones de fotos para presuntamente intimidar, manosear y depredar. No, no sólo apuntaban con su cámara fotográfica. Aunque de nuevo la polémica salta por haber sido presuntamente agredidos modelos masculinos.

Pero en esta frívola industria donde los biombos entre bastidores brillan por su ausencia y es más fácil silenciar con arruinar una carrera que con ponerte una máscara de Maison Martin Margiela, hay una mujer que entiende que la moda no es sobre la prenda, sino sobre la persona que la lleva.



Img: Desfile NYFW Myriam Chalek
Myriam Chalek lo ha vuelto a hacer, ponernos la piel de gallina, brotarnos aplausos en las palmas de las manos y generar suspiros con un poco de esperanza. Chalek lleva años zarandeando las semanas de la moda más importantes con desfiles protagonizados por modelos con acondroplastia y ciegues, International Dwarf Fashion Show y The Blind Fashion Show respectivamente. Este año sorprendió a la New York Fashion Week uniéndose al movimiento #MeToo.

Chalek quiso denunciar que muchas modelos también son sometidas a conductas sexuales inapropiadas sintiéndose con la responsabilidad de contribuir a los cambios y apoyar la seguridad de cualquier persona que forme parte de esta industria.


Influencers preparades con sus teléfonos de última generación, las piernas cruzadas en la dirección correcta, toque cuello para atusar la cabellera, todo listo. Salen modelos esposadas a hombres con caretas de cerdos. Cierra la boca, que como te había dicho, la directora creativa de American Wardrobe lo ha vuelto a hacer. Chalek quiso denunciar que muchas modelos también son sometidas a conductas sexuales inapropiadas sintiéndose con la responsabilidad de contribuir a los cambios y apoyar la seguridad de cualquier persona que forme parte de esta industria.

Días antes del acontecimiento, el CFDA, Consejo de de Diseñadores de Moda de EEUU, se hicieron eco de la decisión de Anna Wintour de desterrar de Condé Nast a los fotógrafos acusados de acoso sexual. Además la diseñadora y directora Diane Von Furstenberg pidió que les trabajadores informasen de cualquier tipo de abuso que pudieran haber sufrido y además solicitó medidas para proteger a les modelos independientemente de su sexo biológico y estableció áreas privadas para los cambios de ropa, iniciativa pionera en la NYFW.

No todo queda en el espectáculo de unas máscaras de cerdo y unas esposas, hay un movimiento feminista unido y fuerte que abraza los derechos de todes, aún quedan muchas semanas de la moda por delante, veremos cómo respiran Milán y París. Ojalá los destellos de los flashes no dejen inconsciente a nadie.

Raquel Díaz

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