Negro en hogueras
carmesí 

by Raquel Díaz



Img: Vintage Witches
¿Sabes esto de que cuando eres pequeña te pasas la mitad de la vida esquivando balonazos y la otra preguntándote cosas? Pues bien, desde que fuimos inoculados con Halloween me he preguntado por qué las brujas que nos enseñan iban vestidas de negro y con aspectos grotescos. Mientras que mi madre, bruja desde 1963, siempre tiende a llevar colores claros y es más bonita que un atardecer en la playa. O yo misma, que me apaño con el tarot y procuro correr un tupido velo en cuanto a mi fase de intento de gótica fallido en la adolescencia, por amar demasiado el rosa pastel. No se aproxima nada a esa estética tan… Tan poco estética. Pero una vez más todas las respuestas están en la historia.

Hazte un café, porque nos vamos a meter en la máquina del tiempo y este flash-back va para largo. 


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1. American Horror Sotry Coven
2. The Craft

Dice el oráculo, que las culturas neolíticas ya consideraban el color negro como un elemento de gran poder de absorción y eliminación de energías negativas. Servía para romper con bloqueos energéticos. Relacionaban este color con la humedad de la tierra y la fertilidad.

Aún teniendo su sentido místico, la explicación más sencilla la encontramos en el siglo XVII, marcado por la “Gran Caza de Brujas”. En esa época, entre 1620 y 1690 hubo el mayor genocidio femenino de la historia, por esa etapa tampoco había ninguna ley que protegiera los derechos humanos fundamentales de las mujeres, pero no voy a meterme en camisa de once varas y sigamos con el tema inicial.

Centrémonos, siglo XVII, feminicidio anónimo correspondiente al volumen de la población alemana. Por la época de los Juicios de Salem, en el hemisferio occidental se estilaban las faldas largas y la ropilla -no, no es ropa de rastro, es una chaqueta corta ceñida- , además las tocas blancas que llevaban las señoras para distinguirse de las mujeres sin decoro y deshonor -cuánta tontería- se llevaban bajo sombreros de ala ancha y copa alta. En resumidas cuentas, que las bloggeras en Coachella 2015, hubieran acabado en la hoguera por sus vestimentas.

Como es de entender, Dolce & Gabbana no se inspira en los ambientes rurales del norte de Europa, por lo que aún reinando el Barroco y el Clasicismo francés, con sus oros y opulencias, nos puede resultar extraño relacionar tanta sobriedad en esta época

. Este atuendo femenino se mantuvo hasta comienzos del siglo XIX, convirtiéndose en el traje tradicional galés.

En cuanto al sombrero de bruja, con la Iglesia hemos topado. Su origen más plausible reside en la coraza puntiaguda que llevaban los condenados por la Santa Inquisición que aún carente de ala en sus inicios, a lo largo del tiempo se ha ido añadiendo. Y sí, todas las brujas millenials hemos soñado con el sombrero de YSL que llevó Taissa Farmiga haciendo de Zoe Benson en American Horror Story.

Las pasarelas en el A/W 2011-2012 se cubrieron de negro gracias a Lanvin, Nina Ricci, Alexander Wang, Alexander McQueen y como no, a la bruja de la resistencia, Vivienne Westwood. Hicieron que todo ser viviente quisiera embaucarse por el tul, el cuero y el satén, poniéndose las botas más altas y las capas más largas para perderse entre las sombras y las tinieblas a esperar la bienvenida al fin del mundo, que no llegó.
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1. Alexander McQueen
2. Lanvin
3. Maya Hansen
4. Vivienne Westwood
Y ahora todas juntas

“Oh negro que toda barriguita cubres,
acércate hermana y enciende la lumbre.
Cojamonos las manos y volvamos atrás,
donde la moda en el otoño/invierno de 2012 fue lo más.”

Raquel Díaz

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